El sueño puede estar perturbado por diversas situaciones: nacimiento de un hermano, mudanza, vacaciones, comienzo del jardín de infantes, enfermedades, divorcio familiar. Cualquier situación que altere las rutinas y el bienestar diario puede causar una  alteración en el dormir.
El nacimiento de un hermano es un hecho muy importante. No importa la edad del primogénito, siempre habrá celos, miedo a que no “me quieran”, el no saber que los corazones de los padres se agrandan para dar más amor.
Las mudanzas también pueden alterar el dormir de los niños. Un lugar nuevo para dormir, olores diferentes, decoraciones de ambientes distintas, todo esto provoca que toda la familia, niños y adultos se sientan ajenos al nuevo hogar. Hay que darles tiempo.  Antes de mudarse, es conveniente ir varias veces a la casa nueva con el pequeño e ir armando despacito su habitación
Durante las vacaciones suele ocurrir algo similar a las mudanzas: lugares nuevos, actividades diferentes durante el día, rutinas distintas. En fin, todo cambia y como es lógico, la actitud de nuestro hijo también. Seguramente se dormirá más tarde de lo habitual, pero dentro de lo posible sería bueno mantener un espacio para que el pequeño duerma solo y tratar de repetir los rituales de antes de dormir: el cuento, la canción, el baño, etc. Estar tranquilos y relajados durante las vacaciones es muy bueno para la familia, no es momento de introducir rutinas o formas nuevas para conciliar el sueño.
Al regresar a casa, tratar de volver a los hábitos que logramos antes de las vacaciones, esto quizás nos llevará un par de días hasta que toda la familia y, por supuesto, nuestro pequeño, se ubiquen nuevamente en sus rutinas. ¡No aflojar! En un tiempo corto, si nos podemos mantener firmes en nuestras convicciones, todo volverá a ser como antes.
El ingreso al jardín de infantes o el comienzo de clases implica una carga de ansiedad extra, tanto para el niño como para la familia. Toda situación de estrés puede repercutir en alguna o varias actividades que los chicos realizan. El sueño no es más que una de ellas y es un momento sensible, muy vulnerable y expuesto a modificarse ante las ansiedades del niño y su familia.
También están las situaciones dolorosas, como divorcios, fallecimiento de algún familiar cercano o enfermedades repentinas.
Perturbaciones en el sueño de causas patológicas

Cuando Consultar con el Pediatra: Algunos consejos

Si el niño tiene dificultades diariamente para conciliar el sueño.
Si se duerme después de medianoche todos los días.
Si no se duerme solo después de los cinco años.
Si se despierta más de dos veces por noche, y le cuesta conciliar el sueño solo.
Si al dormir ronca, hace ruido o deja por momentos de respirar.
Si es muy inquieto durante la noche y/o sacude las piernas.
Si tiene episodios de terrores nocturnos, sonambulismo, más de tres veces por semana.
Si le cuesta mucho levantarse por la mañana o se duerme durante el día.        

Ante un pequeño que modifica su manera de dormir es importante poder revisar lo que ocurrió durante los últimos días, si apareció alguna situación diferente o nueva que produjo el cambio en el dormir. Se puede realizar una agenda diaria con los puntos más sobresalientes del dormir (Ver grafico) y de esta manera es más fácil visualizar el problema. Todo es reversible si nos damos cuenta a tiempo.

 

LUNES

MARTES

MIÉRCOLES

JUEVES

VIERNES

SÁBADO

DOMINGO

Hora 1

 

 

 

 

 

 

 

Hora 2

 

 

 

 

 

 

 

Tiempo1

 

 

 

 

 

 

 

Tiempo2

 

 

 

 

 

 

 

Cómo se duerme durante la noche

 

 

 

 

 

 

 

Hora de despertarse

 

 

 

 

 

 

 

Siesta

 

 

 

 

 

 

 

Hora en que los papás se acuestan

 

 

 

 

 

 

 

Hora 1: se marca la hora en que se acuesta al niño.
Hora 2: se marca la hora en que el niño se duerme.
Tiempo 1: se marca el tiempo que el niño permanece despierto durante la noche.
Tiempo 2: se marca el tiempo que tarda en volver a dormirse.